El magnífico Joe Foster por Alan McGee

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A finales de los 90, antes de dejar Creation Records, quería lograr 3 cosas: sacar el XTRMTR de Primal Scream, financiar la candidatura de Malcom McLaren para alcalde de Londres y flotar una estatua de 3 metros de altura de Joe Foster sobre el Río Támesis (con el dinero de Sony). Si Sony podria pagar por una estatua de Michael Jackson, por qué no una de Joe Foster? La vida musical de Foster es el epítome de la música de Londres. Esperando que Joe Foster considerara la idea de lo más satisfactoria, Foster se opuso: ‘Por qué mandar una estatua de mí flotando sobre el Támesis, mejor sólo dame el dinero de Sony, la estatua terminará oxidada en mi patio trasero de cualquier forma’”. La estatua nunca se hizo, pero la magnificencia de Joe Foster continúa; si detuvieras a alguno de sus amigos en la calle – Primal Scream, Bono, Andrew Loog Oldham, El Vez, Kim Fowley u Oasis- – todos constatarían su grandeza.

En el 77, Foster era un punk sicodélico de King´s Row, y por los siguientes 30 años él ha cambiado la historia musical. Como miembro de la banda pop Television Personalties, Foster trató de introducir algo de sicodelia en las corrientes musicales del Reino Unido; no obstante Foster nunca estuvo satisfecho con TVPs, habiendo dejado la banda dos veces. Las desapariciones fueron legendarias; una vez en el Living Room, cuando contraté a los TVPs ya sin Foster, recuerdo a Jowe Head diciendo: ‘“Él está haciendo excavaciones romanas en Londres. Es verdad, él mismo me lo dijo”’. Otra gente en Londres me dijo que él estaba dirigiendo la nueva pelicula biografica de Tim Buckley por Hal Asby, o que estaba en una comitiva en Italia para diseñar su propia línea de ropa (Foster era, como lo es ahora, un hombre con un estilo sobresaliente). Durante su primera desaparición, Daniel Miller de Mute Records fue quien lo encontro y lo regresó a la música con el sencillo de Missing Scientists “Bright Lights Big City”.

Después de su trabajo en ‘The Painted Word’ con Television Personalties en 1984, lo convencí de firmar con Creation Records como ‘Slaughter Joe’, al igual que como artista y productor. Joe produjo ‘Upside Down’, el primer sencillo de Jesus and Mary Chain y desarrolló, como Spector, su propia técnica de bajo presupuesto – -el sonido- conocido como el Creation Sound, con fuertes ecos, intensos agudos y una fusión de punk y sicodelia. Cuando la gente me muestra Crystal Stilts, Wavves, Noddz, y Vivian Girls, escucho nada menos que la peculiar marca de Joe en todos estos discos, como si el mundo entero hubiera sido envuelto por la genialidad productora de Joe.

Joe Foster, por sí mismo, fue el personaje central y a menudo ausente de la escena ruidosa del Reino Unido en la década de los 80. Junto con el hecho de haber producido Jesus and Mary Chain, él firmo My Bloody Valentine en Kaleidoscope Record en el 86 – lanzando ‘The New Record by My Bloody Valentine’. Shields y Foster pelearon porque Joe quería adentrar más a los Valentines en el terrorismo sónico (a Shields le tomó dos años tener la visión de Foster). Cuando Bobby Gillespie dejó Jesus and Mary Chain, yo quería que Foster fuera el reemplazo mas lógico, pero él me convenció de que John Moore era el verdadero sucesor de Gillespie. Foster quería más tiempo para trabajar en su proyecto Slaughter Joe; él necesitaba capturar la fluidez y la reflectiva naturaleza de la música y Slaughter Joe había tenido una historia musical casi secreta en Creation Records. En 1986, Joe se dirigio a The Warehouse en Chicago y a los sótanos del mundo rockero y ruidoso de NYC. Foster quiso combinar música concreta con los beats del acid house, y la naturaleza obsesiva con su proyecto Slaughter Joe rivalizo con la naturaleza perfeccionista de Kevin Shields.Él me permitió lanzar un álbum de los primeros demos de Slaughter Joe (como un favor), pero el producto final nunca estuvo listo y cuando vendí la mitad de Creation a Sony, un desilusionado Foster me dijo que guardara las cintas porque Sony nunca merecería escuchar sus creaciones.

Foster fue el Andy Warhol de Creation Records, sus profecías del pop art siempre dieron fruto. El me llamó en el 86 desde NYC, habiendo encontrado ‘Eric B is President’ ese mismo año, diciéndome que ellos iban a ser grandes; en el 88 él tocó Love Buzz de Nirvana y me llevó a un show de su gira en UK convencido de que Cobain sería historia; a principios de esta década él vió a LCD Sounsystem y me dijo que esa banda dominaría la cultura musical; en los 90 él me trajo Belle and Sebastian para firmarlos en Creation después de que lanzaran Tigermilk, –y la lista sigue y sigue. Foster es como el Woody Allen en Zelig, y sus aventuras podrían llenar un libro. Pasar una tarde con Foster es una lección de música – en los 80 él me enseñó también: the Millennium, Velvet Underground, Love, Vashti Bunyan, The Shaggs, Karen Da lton, Evie Sands, Skip Spence, Moe Tucker, the Zombies, Albert Ayler y ESP Discography. Era natural que él creara una disquera de relanzamientos de Creation: Revola.

Una vez, lo puse a cargo de Ping Pong Bitches para instruírlas en el estilo y baile, y eso le molestó: ‘“Yo? Yo soy más sexy que esas chicas, tuve que enseñarles movimientos básicos de strippers antes de que incluso las dejara subir al escenario; tendría que haber sido yo quien subía al escenario, hubiera sido un mejor show’”. Aunque se harto de enseñar movimientos de baile a las Bitches, Foster comenzo una borrosa pero exitosa carrera en México, Argenina y Estados Unidos, desarrollando varios proyectos exitosos de girl bands (detalles que él nunca revelará porque “lo hizo ‘por el dinero e ironía’”). La última vez que vi a Joe Foster fue en Heathrow, sentado en una silla de ruedas, guíada por Jason McPhail rodeado por modelos danesas de reality TV. Esperaba su vuelo a México para garantizar el financiamimento de una nueva película de Alejandro Jodorowsky (él se nego a ayudar en los primeros videos de Creation porque solo queria ser filmado por Jodorowsky – ‘si Goddard es suficientemente bueno para los Stones…’…”). Sólo puedo pensar, con lo tonta y aburrida que la industria de la música se ha convertido, luchando contra su propia muerte,… parece sólo mas insipida y estupida comparada con la magnificencia de Joe Foster.

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