Gillette y el primer rastrillo desechable

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El 15 de noviembre de 1904 le fue concedida la patente #775,134 a King C. Gillette para una máquina de afeitar con dos hojas desechables. Pero para lograrlo, el inventor tuvo que recorrer un largo camino. En 1895, después de varios años de estar considerando y rebatiendo posibles inventos, Gillette tuvo una brillante idea mientras se rasuraba una mañana: un rastrillo con una cuchilla segura, barata y desechable.

Le tomó seis años desarrollar el concepto. En esa época, los expertos aseguraban que era imposible producir acero duro, delgado y lo suficientemente barato como para desarrollar rastrillos con hojas desechables. Pero en 1901 William Nickerson acordó intentarlo.

Para 1903 lo habían logrado, y la Gillette Safety Razor Company empezó a producir el rastrillo con hojas desechables. Durante la Primera Guerra Mundial, el gobierno de Estados Unidos repartió entre los miembros de sus tropas más de 3.5 millones de rastrillos y 32 millones de hojas, y una nación entera cambió sus antiguas navajas por máquinas de afeitar de Gillette.

Con la invención del rastrillo desechable de Gillette surge el Razor and Blades Business Model (modelo de rasuradora y navajas desechables) que consiste en la venta de un artículo a un precio accesible para así aumentar el precio de un bien complementario.

Para principios de los años sesenta, la empresa incorpora la nueva hoja de afeitar de acero inoxidable y la Lady Gillette Razor, con lo que sorprende al mercado internacional.