Reseña: Te prometo anarquía

TPA

Ninguna historia es totalmente común o cotidiana, aún si se tratara de dos skaters homosexuales, aún si el amor los une y la necesidad de sobrevivir a costa de involucrarse con narcos. Te prometo anarquía, nos hace recordar a Kids (1995), y de alguna manera, nos recuerda a todos los problemas que hoy en día se viven en México.

Julio Hernández Cordón, director y escritor de su sexto largometraje, no sólo logra de manera precisa hacerte sentir cómo es la existencia desde la juventud, sino que te roba la estabilidad emocional, que existe entre la relación de amor/odio entre Miguel y Johnny, la cual no es una fantasía, sino una constante en las complicadas relaciones emocionales.

Las clases sociales dejan de ser, con esta producción, un detonante, ya no importan. El narcotráfico ha llegado a tales extremos que cualquiera puede, sin entender ese oscuro mundo y sus consecuencias, ganar mucho dinero fácil.

Una de las grandes virtudes del director, es que el reparto no parece estar interpretando personajes. Es como si como si todo el elenco hubiese sido sacado de los lugares más oscuros de las calles de la CDMX. El filme sale desde las entrañas, es anarquía en el nuevo cine mexicano.

¿Cómo sería el cine mexicano sin todos los problemas sociales con los que parece, ya estamos acostumbrados a vivir? Nuestra historia contemporánea, en todos los lugares de México, está relacionada con los problemas sociales que tenemos. Violencia, narcotráfico, muertes y desapariciones; la equidad de género, la homosexualidad, los problemas económicos, son temas de todos los días.

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