Cómo “entrar al vacío” (con música de Holy Other)

Avedá. No, esas cosas son para otros blogs… pero ya, en serio: ¿Alguna vez se han aventurado a imaginar (o emular) lo que (se supone que) ocurre cuando te mueres? ¡Por supuesto! No sé ni porqué les pregunto, desde hace siglos que la humanidad lo hace, pero sin duda es una de las preguntas más presentes en nuestras vidas, día a día: ¿Moriremos así hoy o mañana? ¿Cómo es esa cosa llamada “la gran liberación”? ¿Qué se siente? ¿Nos vamos al cielo? ¿Existe el limbo? Y así, ad infinitum…

Bueno, no voy a marearlos con mis debilidades existenciales, pero sí con las del director argentino Gaspar Noé, que seguro recordarán como el genio responsable de la polémica violación de Monica Bellucci años atrás (al menos en la película “Irreversible”; morros, no se claven, hasta sale su esposo Vincent Cassel, “así se las gastan en Europa”). ¿Cuáles son sus dilemas existenciales? Los mismos que expongo hasta arriba: la muerte.

¿Cómo atravesar el bardo con una cámara y algunos actores? Si de verdad quieren saberlo, esa es una tarea que ustedes tendrán que llevar a cabo por su cuenta viendo las casi tres horas sobre “malviaje” filmadas para la producción francesa, “Enter The Void” (Entrar al vacío), la más reciente obra de Noé, donde un joven anglosajón narcomenudista que radica en Japón se mete en una serie de líos que –apenas al comienzo de la película– le cuestan su vida. El filme está narrado visualmente en primera persona (como los videojuegos tipo “Shooter”), por lo que el director se da el lujo de llevar a su público hasta el infinito y más allá. Ya si lo suyo son las fuentes más honorables y gustan de sobrecalentar sus neuronas, entonces vayan más atrás en el tiempo (casi trece siglos) y recapitulen las enseñanzas del “nacido del loto” (Padmasambhava) registradas hasta hoy en el Libro tibetano de los muertos.

Ahora, algunas de las mejores secuencias de esta “chaqueta mental” llamada “Enter The Void” fueron cuidadosamente seleccionadas y sincronizadas al son de otra de las creaciones más sombrías de otro hombre blanco (alemán), obsesionado con los “viajes” de la ayahuasca al igual que Noé (y por supuesto Jan Kounen): “YR Love” de Holy Other.

Los responsables de este alucinante mash-up cósmico milenario los pueden encontrar en Butter Team.

Godspeed, brothers and sisters!