Desde el Festival Internacional de Cine en Guadalajara

La edición número veintiseis del festival de cine más antiguo en México está por terminar y el balance arroja resultados medianos. Bajo la dirección de Iván Trujillo se convocó a la industria cinematográfica en la “perla tapatia” para presentar la plataforma más importante de estrenos nacionales e iberoamericanos y, como en una feria, hubo de todo. Tuve la oportunidad de ver la competencia mexicana de ficción completa y déjenme decirles que me llevé varias decepciones ante la promesa de encontrar nuevas cintas interesantes de directores ya reconocidos y de realizadores debutantes. Pero en éste espacio sólo nos compete hablar de los agradables descubrimientos. “El Premio” de la argentina Paula Marcovich se perfila como la favorita para llevarse varios reconocimientos por parte del jurado. La jóven directora nos regala un “coming of age” muy particular en donde vemos la cotidianeidad de dos mujeres ( madre e hija) escondidas en una playa en la Argentina de la represión militar. El filme resulta un exquisito trabajo de dirección actoral y de puesta en escena, y con esas premisas se presentó con mucho éxito en la Berlinale.

“Asalto al Cine” de Iria Gómez Conchero se estrenó oficialmente en el Festival de Sundance y ahora viene a competir a Guadalajara. El filme polarizó opiniones pero, encuentro en el trabajo de esta debutante, una interesante propuesta visual y un discurso ( aunque revisitado infinidad de ocasiones en cintas del género ) sobre las escasas oportunidades de cuatro jóvenes que viven en la colonia Guerrero del Distrito Federal. “Asalto al Cine” no es novedosa pero si resulta una propuesta interesante de una directora de la que, estoy seguro, escucharemos mucho en el futuro.

La última cinta que me gustó de la competencia de ficción mexicana fue “Burros” de Odín Salazar , otro “coming of age” pero éste localizado en la “tierra caliente” de la República Mexicana en la década de los cuarenta del siglo pasado. “Lautano” es el nombre de nuestro pequeño protagonista y, a manera de paralelismo con la situación que se vive en la actualidad, tiene que esconderse en casa de sus tíos para evitar ser objeto de una venganza. “Burros” tiene una manufactura impecable destacando la dirección de cinematografía de Alejandro Cantú , sin duda, uno de los fotógrafos más interesantes que tenemos trabajando en la industria cinematográfica nacional. En conclusión podemos decir que esta edición no se recordará como una de las mejores en cuanto a la calidad de los filmes participantes, sin embargo, encontramos tres buenas razones para seguir creyendo que el Festival de Cine en Guadalajara es una fiesta cinematográfica anual de obligatoria visita.