Lo que nos dejó Zona Maco

La semana pasada se vivió en el Distrito Federal la décima edición de Zona Maco, México Arte Contemporáneo, un espacio que se ha ganado el reconocimiento a nivel mundial y que a la fecha es considerado como uno de los eventos más importantes en el mundo del arte.

Si bien, Maco, reunió a más de 100 galerías y atiborró un espacio considerable del Centro Banamex con arte nacional e internacional; a continuación y fuera de mis habituales reseñas, me permito catalogar mis comentarios en la “bipolaridad” que, como espectadora, no especialista pero si receptiva, me merece.

Lo positivo 

-Con buena organización, sin difícil acceso, el costo a esta feria de arte es asequible para cualquiera que desee echarle un vistazo a las propuestas artísticas, con un bagaje lo suficientemente amplio para reconocer obras de Warhol y Ai Wei Wei, entre otros.

-Además de la gran exhibición en Banamex, durante la semana de Maco se presentaron exposiciones y actividades especiales en otros espacios del DF, provocando al público a llevar su gusto por el arte más allá de Conscripto.

-Aunque es común ver en la web obras de Andy WarholAnish Kapoor, Eduardo Chillida, Tàpies, Barceló, Michelangelo Pistoletto o Daniel Buren, en esta edición, Maco nos dio la oportunidad de tener trabajos de dichos artistas, físicamente y aunque, obviamente, no cualquiera puede adquirir una obra de ellos con facilidad, el hecho de poder verlas de cerca, sin protocolos de museo, genera gran satisfacción. Se valía pasarse un buen rato apreciando cada idea y trazo.

-El diseño y la instalación captaron la atención de los asistentes donde los letreros con tipografía neón o figuras de animales en colores llamativos lograron expresar sensaciones que cualquiera desearía tener en su hogar para darle un toque de originalidad. Respecto a lo nacional, me gustaron los diseños de DFC, y en lo internacional quedé encantada con el trabajo en porcelana de Katsuyo Aoki y las esculturas de Beth Katleman.

-Me agradó ver el arte moderno latinoamericanos de grandes artistas como: Toledo, Tamayo, Leonora Carrington, Diego Rivera, Fernando García Ponce y Vicente Rojo, entre otros.

-Una de mis menciones honoríficas se la doy a la Galería Labor que llevó a Zona Maco el trabajo de Pedro Reyes que nos mostró otra cara de las armas en Ciudad Juárez, convirtiéndolas en instrumentos musicales. Un momento de reflexión personal y compromiso social.

-Sin ánimo de ser nacionalista, las galerías que más llamaron mi atención fueron las mexicanas, que son: Lourdes Sosa, GAM, Espacio Mínimo, Kurimanzutto, Enrique Guerrero, Toca, Anonymous, Myto, Fifi, Labor y Fifty Gallery. Además del destacado y continuo trabajo del MUAC.

Respecto a las internacionales destaco: G.T Pellizzi (NY), Diana Stigter (Amsterdam), Figge Von Rosen (Berlín)

Maco es para muchos un parte aguas de lo que se está moviendo en el arte a nivel mundial, tu asistencia permitirá ampliar tu visión y en el mejor de los casos darle un seguimiento a cada una de las galerías que te presenta en cada edición.

Lo que no me encantó

-A lo largo de los pasillos me encontré con asistentes que solamente buscaban tomar fotografías “padres” para llenar sus perfiles en las redes sociales y que, lejos de tratar de apreciar lo que tenían enfrente, invertían mucho tiempo en lograr un buen perfil. No digo que el arte no sea digno de fotografiarse pero hay mejores y breves momentos para hacerlo.

-Me encontré con algunas propuestas que lejos de artísticas me parecieron absurdas, con materiales comunes (como cemento) y poco trabajados, sin ninguna explicación a la redonda, más que su lugar de origen.

-Sé que lo que conocemos nos inspira a crear, pero en algunas galerías noté replicas artísticas, muchas parecidas a lo que hace el artista franco–venezolano Carlos Cruz-Diez.

Luego de desmenuzar mi visita (nótese que son más las aportaciones que las descalificaciones) en Zona Maco 2013, les aseguro que si el próximo año tengo la oportunidad de asistir, lo haré. Siempre es bueno repetir experiencias como estas que cada edición aportan algo al aparato crítico y artístico que vive en mi.

Para terminar

Nos guste o no, Maco es ya un referente en el mundo del arte contemporáneo y cada año buscará abarcar más espacio para mostrar con su curaduría lo más destacado en este rubro.

Tan sólo este año, contó con la asistencia de más de 30 mil asistentes y la expectativa que se genera con cada edición irá creciendo. Aprendamos a disfrutar y conocer lo que otros quieren comunicarnos.

Y recuerden, las opiniones desarrolladas y contadas en este post son mías, no lo tomen personal, sino todo lo contrario. Cuéntenme su experiencia y permitámonos el diálogo.