Post punk melancólico atmosférico: Así es la música de Chris Koehn


La música siempre está conectada con todo, incluyendo a algunas disciplinas que toman esto como mera inspiración. Chris Koehn, arquitecto de profesión y músico de hobby, crea sonidos melancólicos que unen al folk hasta los acordes rítmicos del blues, pasando por el rock e incluso lo electrónico.

Hace unas semanas, el arquitecto y músico celebró 5 años del lanzamiento de su primer disco Songs For Yoshimi y para saber un poco más de este material, de sus procesos creativos y de su más reciente EP, Permanent Impermanence, decidimos platicar con él.

¿Qué se siente tener un disco que ya cumple 5 años?

Increíble, siento una gran nostalgia. Creo que ese primer disco fue un experimento muy personal, muy individual, aunque tuvo ciertas colaboraciones en las percusiones, casi todo ese proceso lo hice solo en el estudio de mi casa, claro, con asesorías y demás, pero fue como un proceso muy personal con un sonido muy lo-fi.

Cuando estaba en la etapa de cómo sacarlo, como crecerlo, cómo hacerlo con un productor… Esa parte viene muy de ti, que no tenga mano de nadie para que no pierda esa esencia que buscas. Hoy lo escucho y me gusta mucho, tiene un sonido muy peculiar, y creo que ahorita mi nuevo EP, Permanence Impermanence, es como el siguiente nivel, la evolución de esa música, sigue teniendo tintes melancólicos, como una fusión entre Joy Division, Leonard Cohen y Sigur Rós. La producción ya es de más calidad, al final mi parte musical es un hobby.

Yo soy arquitecto de profesión de la mañana hasta la tarde noche y en la noche empiezo con la transformación a lo musical. El proceso es muy de tiempos extendidos, imagínate ya 5 años, casi un año por canción, esto permitió que el proyecto evolucionara porque se fue sumando gente. En su momento ya tenía 5 canciones preproducidas, anteriormente había escuchado a Ale Moreno de Ruido Rosa ya que éramos amigos en Facebook e Instagram, le escribí un día y le dije: ‘tengo este proyecto y me encantaría que colaboráramos’ y después de escucharlo aceptó de manera casi inmediata. A una semana después de grabar dos canciones, las terminé de escuchar y me gustó mucho el resultado, ese contraste de una voz grave con una voz femenina alta, hacía un juego muy interesante. Le volví a hablar y terminaron siendo 4 de las 5 canciones en las que ella participó. Estuvo padrísimo, con una disposición increíble y esa fue la primer colaboración que le dio un cierto toque a ese material.

Para Songs for Yoshimi, Billy Leon, un gran amigo mío, que es un gran chelista y que grabó los chelos de Carla Morrison, metió esos sonidos al disco y le dio una levantada, un toque muy interesante. Además, tenía muchas ganas de colaborar con Phil Vinal junto con toda su producción y mezcla… También le escribí y afortunadamente se dio el poder trabajar con el.

Me dijo: ‘Vente un día a Panoram‘, lo escuchamos y me dijo que le había gustado, ‘La verdad esto  suena como a Velvet Underground, está como darkie, creo que podemos hacer algo padre’.  Después de eso, en un proceso de dos a tres meses terminó la producción y la verdad quedó muy bien, es muy impresionante notar la mano de alguien que ya tiene ese nivel de experiencia. Yo no estudié Producción Musical ni nada de so, es como un proceso que vas aprendiendo en el camino y encontrarme con gente que ya tuviera todo este recorrido fue muy bueno.

Aunque luego ser amante de la música, te da mejores productos que estudiar música en si, bueno, es lo que yo creo.

Sí, totalmente. Yo todo el día estoy escuchando música y muchas de esas veces en los audífonos, además eso me sirve para terminar de notar que sonidos tiene la mezcla y te da muchas herramientas para crear e imaginar. Cuando compongo me gusta hacer referencias a la música que escucho, algunas de las canciones que escribo son descomposiciones de canciones que me gustan, en el caso de Songs For Yoshimi, Leave Alive, es una descomposición de ‘In the Sun‘ de Joseph Arthur, que en su momento le mandé vía Twitter esta interpretación y obviamente me contestó ‘Sounds beautiful’, y pues gracias a eso el proceso de ese tema dio un giro bastante interesante.

¿Ser arquitecto influye en tu lado musical?

Sí muchísimo, yo creo que todas las disciplinas creativas están ligadas, y de hecho el año pasado di una conferencia en Toronto que hablaba de los hobbies que no son hobbies, como todo esto que es una parte multidisciplinaria.  En el caso de la arquitectura y la música hay  elementos en común, por ejemplo el ritmo, tu pones el ritmo tanto en una canción como en la estructura o layout de un proyecto arquitectónico.

El silencio, es una de las partes más importantes dentro de lo musical, lo dicen maestros como Brian Eno, y hay una parte en la arquitectura que también se enfoca en el espacio y al vacío; entonces yo encuentro ahí como una equivalencia entre vacío y silencio muy peculiar. También siento que la parte de las texturas es muy similar. Las texturas en los materiales a la hora de diseñar son muy importantes y en la música pues igual, que se sienta muy fluida o de repente algo como más distorsionado o crudo.

Ahora que ya pasaron 5 años de tu primer material, ¿cómo te ves dentro de otros 5 años?

Pues posiblemente con algún otro material, creo que ya con otras colaboraciones o igual algunos EPs. Aunque sigue siendo un hobby ¿sabes?, cada vez me gusta hacerlo más. Después de que Phil se subió al proyecto, se lo platiqué y se los planteé a Arts and Crafts, quienes me ayudaron con la distribución digital, y junto a varias tocadas, en Babaloo, en este lugar nuevo de jazz en la Juárez, el Parker & Lenox,  en El Imperial y  la próxima salida de mi nuevo video, creo que habrá mucho por hacer, aunque sigue siendo hobby, me está gustando balancearlo, digo, nunca dejaría la arquitectura, me encanta y es como un complemento más.

El otro día platicaba con un amigo fotógrafo sobre la multidiscplina, el hecho de tener dos o tres profesiones, te hace tomar un poco menos en serio tus profesiones y casi casi verlas como hobbies, o sea divertirte en el camino, disfrutar del proceso, creo que no podría dejar una por otra. Me encanta tocar en vivo, pero no me imagino estar de gira por toda República, ahora las tocadas son más selectivas, escojo ese punto medio para organizar el despacho y los tiempos también.

Recuerdas que comentabas sobre Sigur Rós, Joy División, ¿qué otras bandas nos recomiendas?

Me gusta mucho Rodríguez, Elliot SmithThe Beatles, creo que si escucho música medio depresiva, pero también escucho mucho new wave, OMD me encanta, The Cure, New Order. Leonard Cohen es mi top top, el año pasado cuando falleció lloré como si fuera mi tío. Fui a su concierto cuando acababa de sacar el Old Ideas, un cuate con un carisma y una presencia impresionantes. Todo sonaba perfecto, impecable, fueron 4 horas donde empezó con un speech diciendo que no sabía si ese iba a ser el último concierto de su vida, pero si era así lo iba a entregar todo. Radiohead también me encanta. Esas son mis influencias y es lo que recomiendo.

Y sí está marcado, cuando conocí el catálogo de Noiselab, identifiqué tu disco y por eso me sentía emocionado de entrevistarte, me gusta mucho esa línea que cruza y fusiona el folk con el postpunk…

Sí, luego me preguntan ¿qué género es tu música?, y como que más bien les digo me gusta esto y lo otro y lo otro, quizás si lo metes en una licuadora obtienes mi música.

¿Qué nombre le pondrías, si te pregunto qué genero es?

No sé, tiene ciertos tintes de post punk melancólico atmosférico, algo así, también al final ponerle una etiqueta a un género es difícil.

Regresando a tu primer material, cuéntanos algunos datos curiosos que tengas de cuando estabas haciendo el Songs for Yoshimi

Pues yo tenía una perrita que se llamaba Yoshimi, que es la que está en portada. Mientras estaba grabando, todo el tiempo se sentaba a mi lado y me veía. En su momento cuando estaba grabando las canciones, todavía no tenía una intención de título o de proyecto como tal, solo era vaciar lo que traía dentro musicalmente y ya.

Un poco después de que todas las canciones estaban ahí, sentí que eran para ella. Los perritos como que siempre se sorprenden de las mismas cosas como si fuera el primer día que las descubrieron, y nosotros conforme vamos creciendo, vamos perdiendo esa capacidad de sorpresa. Al final todo esto es un recordatorio de no perder la capacidad de la sorpresa por los detalles y las cosas pequeñas. Fue un dato como curioso que no se me borró.

De ese disco, ¿cuál es tu canción favorita?

Yo creo que Leave Alive y Verde, ya que toda la letra está inspirada un poco en el Der Himmel über Berlin de Wim Wenders y la música de esas canciones es como mi versión e interpretación de Joy Division.

¿Y del nuevo?

Permanent Impermanence‘, la canción que tiene el título de ese disco que es un homenaje a Leonard Cohen, y ‘Winters of Sleep‘ que es es una reinterpretación a Rodríguez.

Ya para terminar dime 5 rolas esenciales que Chris Khoen tiene que tener su lista de reproducción diaria.

In my life‘ de The Beatles, ‘Atmosphere‘ de Joy Division, ‘Tower of Song‘ de Leonard Cohen, ‘Nobody Home‘ de Pink Floyd, que también ha sido una banda que me ha influenciado mucho y XO de Elliot Smith.