Los muertos de Joy Division

Ian Curtis grave

El aire ya huele a muerte, una mezcla entre el Día de Muertos y Halloween hace que las calles luzcan llenas de veladoras, calaveras, pan de muerto, arañas, brujas y zombies. Este año tendremos una velada muy especial junto a nuestros fieles difuntos. De la mano de Peter Hook & The Light, corearemos las canciones que han hecho inmortal a Ian Curtis y Joy Division, lo que seguramente lo traerá a esta celebración mexicana, pero esa noche no estará solo él entre nosotros, hagamos un recuento de nuestras difuntas visitas para este 2 de noviembre.

Tony Wilson (20/02/1950-10/09/2007)

Hay quien opina que Tony Wilson fue un visionario, pues cambió la manera en que el mundo veía a Manchester, no sólo los de afuera, inclusive la visión de los chicos del pueblo, que a partir de su impulso se quedaron en casa para realizar sus sueños. Algunos de ellos se convertirían en referentes inmortales para la industria musical, poniendo al Manchester de los ochenta en el mapa. Fue Tony Wilson quien usó como catalizador las entrevistas en su programa de TV, So It Goes, para arrancar las carreras de los Sex Pistols y Joy Division. También fue quien fundó en 1978 Factory Records, quizá el sello discográfico inglés más importante de la siguiente década y cuyo esplendor se extiende hasta los noventa. Sello que editó el álbum debut de Joy Division, Unknown Pleasures y más tarde, tras la muerte de Ian, Closer. Después sería la discográfica de New Order, los Happy Mondays, A Certain Ratio y Cabaret Voltaire. Wilson y sus socios abrieron The Haçienda, proyectado como una sala de conciertos donde se presentaron bandas míticas: The Stone Roses, New Order y hasta The Smiths tocaron ahí, con el tiempo The Haçienda se convertiría en uno de los clubes más populares del mundo inclinado hacia la música electrónica.

Tony Wilson Sat-in-Road

Rob Gretton (15/01/1953-15/05/1999)

Rob Gretton creció en una finca cercana a Wythenshave, Inglaterra, en la posguerra. Perteneció a una generación donde los chicos no tenían mucho qué hacer y se refugiaban en la música y el fútbol, ambos se convirtieron en las pasiones que lo acompañaría hasta el final de sus días. Esto lo llevó a trabajar como DJ. Su vida cambió el día que vio una corta, pero contundente presentación de Joy Division y supo que quería ser parte de eso. Por ese entonces aún se nombraban Warsaw, y a partir de ahí no se separaría del grupo. A pesar de la muerte de Ian, Rob fue un roble y sirvió siempre de apoyo a los demás, convenciendo a Bernard Summer de hacerse cargo de la voz en New Order. Fue también pieza importante en la creación de Factory Records en la que mantuvo a New Order todo el tiempo que ésta existió. Por la vida y fama de The Haçienda hizo mucho, pues en los viajes que realizó a Nueva York percibió la importancia que iba teniendo la cultura del club a finales de los ochenta, y ayudó a hacer la transición hacia la música house llevando talentosos DJs hasta Manchester.

Rob Gretton

Martin Hannett (31/05/1948-18/04/1991)

El co-fundador de la Factory Records y productor de grupos ya míticos como los Buzzcocks, Joy División, New Order, The Stone Roses y los Happy Mondays, trabajó también con OMD, Magazine, U2, y otros más a lo largo de su carrera. Hannett, quien en algún momento fue llamado Martin Zero, era un apasionado del sonido, de la presencia de la batería en todo momento. De joven, estudió química pero sólo encontró en la música la manera de materializar lo que habitaba en su mente. Atmósferas, una obsesión obscena por el viaje y una capacidad extraordinaria para adaptarse a lo nuevo, son algunas características que hicieron de Martin Hannett un integrante más de Joy División, pues sin su visión el sonido del grupo no sería el mismo. Su debut en la industria musical lo hizo tocando el bajo en el Sad Café, y fungiendo como ingeniero de sonido en las actuaciones que se daban en los pubs locales. Su primer trabajo como productor fue en 1977 para el Spiral Scratch de los Buzzcocks, primer disco considerado como independiente. Pero Martin quería más, sobre todo porque tenía una nueva inquietud: los efectos digitales y las inmensas posibilidades de creación que estos ofrecían. La interacción de Hannet con los miembros de la banda fue total, influenciando tanto los sonidos como una actitud de vida. La canción Digital de Joy Division, fue nombrada así en honor a Martin, y al mismo tiempo un presagio del inmenso potencial que tenían frente a ellos.

Martin Hannett 02

Ian Curtis (15/07/56-18/05/80)

La sombra llena de incógnitas que dejó Ian Curtis a partir de su suicidio, provoca que surjan mil historias que tratan de develar lo que había detrás de ese chico flacucho de voz profunda. Lo cierto es que podríamos entrarle a la polémica, hablar de lo que otros ya han hablado, o centrarnos en lo que logró dejarnos, quizá hablar de una posición que tuvo siempre frente a la vida, misma que por el contexto social del mundo, me parece cruelmente vigente. Ian un chico de Hurdsfiled, fanático de Bowie, y de los libros de Kafka y Burroughs, fue siempre introvertido, pero firme en sus convicciones hasta parecer un poco violento. Ian no encajaba en el mundo que habitaba, sus letras y su voz nos lo recuerdan todo el tiempo. Su carácter subversivo no le permitió profundizar demasiado en las teorías literarias pero pudo hacerlo en sí mismo. En la poca producción literaria que nos dejó, encontramos una reflexión profunda sobre la vida en un planeta donde los humanos se han deshumanizado, donde la oscuridad se esparce y el sentido se pierde. Para Ian, Unknown Pleasures fue el único disco que promocionó con Joy Division, pues murió poco antes de que Closer viera la luz, aún cuando en los conciertos la banda tocaba el material de su segunda producción. Para nosotros son dos fabulosos álbumes que tienen toda la fuerza que ese joven ser humano pudo proyectar.

Nos vemos este domingo para traer de vuelta a los muertos de Joy Division y hacerlos nuestros, festejando en grande, la vida y la muerte.

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