Una década de música para el alma: Corona Capital 10

Por Ulises Hernández

Unos minutos después del medio día del sábado 16 de noviembre se abrieron las puertas del Autódromo para iniciar las actividades del décimo Corona Capital en la Ciudad de México. Los músicos estaban listos para presentarse ante el que muchos han señalado como el mejor público del mundo. 

Día 1. Desde temprano estuvieron presenciando los actos de las bandas encargadas de abrir el festival. Miami Horror estaba siendo de lo más destacado. Cayendo la tarde es el turno de Cat Power, quien con voz elegante y vestida de negro eclipsó durante su presentación. 

The B-52s aún con problemas de audio mostró poder con su mezcla de sonidos que fluctúan en el New Wave y los que, finalmente conectaron con los espectadores haciéndolos bailar. 

Phantogram y su impecable juego de luces, ritmos psicodélicos, un pop electrónico y potentes guitarrazos. 

Travis hizo recordar el inicio de los dosmiles con su sonido cercano al Britpop y no decepcionó a sus fieles fans cerrando el show con la clásica y hermosa “Why does it always rain on me?”

Cayó la noche, llegaba el turno de Franz Ferdinand en el escenario principal. A pesar de la terrible sed que muchos nos cargábamos —el único centro de recarga no se daba abasto para atender a todos los asistentes, por lo que no pudimos beber nada durante horas— bailamos al son de las explosivas canciones que hicieron retumbar al autódromo. “Take me out” y “This Fire” fueron las elegidas de cerrar una presentación que puede calificarse como grandiosa. 

De Weezer se puede decir que sonó muy bien “Hash Pipe”. 

perdió el cabello largo pero no la chispa para conectar con sus miles de seguidores. El turno de The Strokes

Si bien en concierto estaba siendo una locura desde el arranque, destacaron “You Only Live Once..” “Reptilia”, “Someday”, cerrando potente con “Last Nite”. Pequeño detalle, tocaron Solo 1:10 cuando debieron hacerlo durante 1:40. Eso quizá manchó su presentación. ¿Qué hubiera pasado si Julian hubiera estado totalmente concentrado? Se hablaría de algo épico. Con todo, fueron el tema principal del primer día. 

Día dos. 

Una mezcla de generaciones 

La introducción de juegos mecánicos, exhibiciones artísticas y otro tipo de dinámicas han dado resultado para lograr mantener a todo mundo entretenido. 

El domingo 17 se encontraron la banda rockera de antaño con las nueva generaciones. Fue común ver niños y adolescentes acompañados de sus padres, algo que la música puede lograr.

Lo no tan bonito del Corona: las filas para la comida/bebida, los baños, los precios de algunos productos, los pocos lugares para recargar la pulsera, los cambios repentinos en las presentaciones y que al final, cuando quieres el reembolso de lo que no te gastaste, en algunos casos te digan que no hay suficiente cambio. En fin, cosas que ya nos acostumbramos a sacrificar para poder ver a nuestras bandas favoritas. 

En la música, Bloc Party, Broken Social Scene, The Raconteurs y The Voidz estos dos últimos proyectos alternos de Jack White y Julian Casablancas, fueron los encargados de prender al público para lo que se venía. 

Keane con todo y que cambió de último momento el horario de su presentación, dejó todo en el escenario, demostrando por qué son tan queridos por los mexicanos. Pero faltaba lo mejor… 

Billie Eilish logró ganarse a un público que, aunque no todos la conocían, al final reconoció su talento para prender a las nuevas y viejas generaciones. Desde el segundo uno puso a bailar a todo mundo y no paró. Fue lo que la mayoría dijo, un gran show.

Interpol. Elegante, oscuro, sobrio. La hora de la nostalgia, las lágrimas y los recuerdos estuvieron presentes. ¿Quién no se emocionó con “C’mere”, “Untitled”, “Slow Hands” o la impecable ejecución de The New? La piel erizada en su máximo nivel.

A pesar de todos los errores del festival, Interpol cerró magníficamente. Siguen correspondiéndole al amor que les tenemos en México. 

Este Corona estuvo marcado por el acierto de traer a las mejores bandas para festejar la primera década. Interpol estuvo en la edición inicial y concluye el festival diez años después. El CC19 conectó con los fanáticos clásicos pero también atrajo a las nuevas generaciones con una gama atractiva de presentaciones. Y no falló en esa tarea.  

Aunque por la dinámica del festival muchísimos asistentes tuvieron que sacrificar a un par de grupos, el resultado es que el Corona Capital 2019 —capítulo 10— cumplió con lo imaginado. De inmediato se está pensando en el 2020, ahí la grandeza del festival.