Así fue nuestra noche de muertos

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Fotos por Azucena Baeza

Nunca antes la voz de nuestros muertos había llegado hasta nosotros tan fuerte y clara. Tras un par de días calentando motores, entrando en la atmósfera que sólo la Gran Fiesta de los Muertos tiene, llegamos emocionados y ansiosos por revivir a quienes nos han hecho vibrar por tantos años. Gracias a su música, que en su momento rompió paradigmas e innovó en los terrenos de la creación hace más de tres décadas, y cuya forma y contenido siguen tan vigentes como entonces.

¡Así comienza Peter Hook & The Light! #PeterHook #JoyDivision #NewOrder

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El escenario. Al fondo un altar en honor a Ian, con dos grandes fotografías en blanco y negro, imponiendo su presencia, rodeándolo con cempasúchil y papel picado. Bienvenida a la mexicana. Acá abajo, gran variedad de generaciones, mujeres y hombres expectantes, esperando el comienzo del viaje. The Light invadió el espacio con Let’s Go, de New Order, mientras esperábamos a Peter Hook que entró con Dreams Never End, arrancando gritos, saltos y baile. ¿Qué nos esperaba en el turno de Joy Division si el ambiente ya era una locura? Los fanáticos de New Order disfrutaron el breve momento dedicado a esa etapa. Thieves Like Us, Age of Consent, Subculture, State of the Nation, True Faith y The Perfect Kiss, nos dieron la sensación de ir hacia atrás en el tiempo.

Después de un pequeño descanso, Peter Hook quiso dar un mensaje, hablar de los motivos que hacían esta noche tan especial, en México, con nosotros. Habló del amor, de la muerte, de honrar cada parte del camino y en particular, de honrar a Ian, a quien trajo cada vez que pudo al escenario. Y ya en tono de Joy Division sonó Atmosphere. Todo cambió, en un momento se escuchó una sola voz, como en un procesión, llamando a quienes se han ido. Cierta calma oscura, reinó por unos minutos en todo el lugar. ¿Qué seguía? ¿Qué es más que esto? Digital. Como un torbellino todos a bailar con el ritmo apasionante y violento.

Lo primero fue Closer, con Atrocity Exhibition entramos en la etapa más profunda y sombría del grupo. Con una impecable y libre interpretación de The Light, nos dejamos guiar por el doble bajo que estuvo presente en todo el concierto. Por un lado Hook con la fuerza y maestría que lo caracterizan y por el otro, Jack Bates, su hijo, también bajista. Los puntos cumbres de Closer vinieron con Heart and Soul y Decades, cuando Hooky tomó una melódica para tocar la intro.

Llegó el turno del Unknown Pleasures. Disorder sonó por ahí de la segunda hora de concierto para hacernos saltar y romper el trance. Un Peter Hook visiblemente emocionado cantaba con extraordinaria fuerza y nos arrastraba con él. Después de escuchar el disco completo y casi 3 horas de concierto, aún esperábamos por algunas canciones. Pronto tocaron Dead Souls, seguida de Ceremony, uno de los puntos más emotivos de la noche, pues es una canción que bien condensa el objetivo de la celebración de los Fieles Difuntos y Peter Hook lo dejó bien claro, dirigiéndose a Ian, a las majestuosas imágenes que tras las luces y la letra adquirieron una enorme belleza. Para cerrar Transmission y Love Will Tear Us Apart, haciéndonos estallar la piel y sentir la energía del legado de ese joven a quien le dedicamos la noche.

Sin duda el de anoche es uno de los conciertos más emotivos que he vivido. La maestría de Peter Hook & The Light — Jack Bates en el bajo, Nat Wason, en guitarra, Andy Poole en los teclados, y Paul Leadfoot Kehoe en la batería —, quedó demostrada en cada momento, la entrega y el poder que tiene Hook en el escenario hizo que él fuera todo Joy Division, y al mismo tiempo, la humildad y respeto que muestra ante el legado de quienes ya no están, nos asegura que vinieron a presenciar su actuación junto a nosotros.

 

 

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