Entrevista a Amor Muñoz: La mutualidad textil-tecnología

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Amor Muñoz estudió en la Facultad de Derecho de la UNAM y en la New Orleans Academy of Fine Arts. Actualmente su obra explora la relación textil-tecnología, mostrando un especial interés en la interacción entre las formas materiales y el discurso social. Ha sido becaria por dos ocasiones en el programa “Jóvenes Creadores” del FONCA. Seleccionada en el Programa de Apoyo a la Producción e Investigación 2010 del Centro Multimedia (CNA) y recientemente seleccionada para el programa de residencias 2014 del Centro Nórdico de Artista en Dale Noruega. Su trabajo ha sido expuesto en diversos museos, galerías y festivales, como: Laboratorio Arte Alameda (Ciudad de México), Jonathan LeVine Gallery (New York), CyberArts 2012 / Festival Ars Electronica. OK Center (Linz, Austria), Festival Electronica – VIVO ARTE.MOV. Palácio das Artes (Belo Horizonte, Brasil), Festival TRANSITIO MX_04, entre otros. En el 2012 recibió Mención Honorífica, en la categoría de Arte Híbrido, en los premios ARS ELECTRONICA (Austria), con su proyecto Maquila Región 4.

El trabajo de Amor Muñoz combina el performance y la electrónica experimental con medios más tradicionales como el dibujo y el trabajo textil. El resultado son obras que se insertan en el ámbito social y que generan experiencias colectivas que utilizan al arte como una plataforma reflexiva. El dibujo, entendido más como lenguaje simbólico o sistema, interesa particularmente a la artista, quien emplea una noción expandida del mismo.

Noiselab: Estudiaste leyes, ¿Cómo se dio el cambio de leyes al arte?

Amor Muñoz: Sí, estudié derecho efectivamente, en dos escuelas, en la Libre de Derecho y en la UNAM. Entrar a UNAM fue muy importante para mi, porque la formación que se da ahí es bastante integral y eso te da posibilidades; te da opciones de practicar un deporte como la esgrima, estudiar alemán, francés, no solamente enfocarte a estudiar leyes. En la facultad de derecho formé parte de un grupo de chicos bastante inquietos intelectualmente, quienes armaron un proyecto de revista, retomaron un proyecto que tenían antes Monsiváis, Carlos Fuentes. Retomamos esa revista Medio Siglo y nosotros le cambiamos el nombre a Causas, ahí empecé a trabajar la parte gráfica con Armin Keller. También una exposición que me introdujo mucho a lo que es el arte contemporáneo fue la exposición de Helen Escobedo ‘Estar y No Estar’ en el MUCA de la UNAM, que está en la facultad de arquitectura -una lástima que ese espacio ya no funciona como antes. Fueron una serie de cosas que me hicieron ver una posibilidad real de dedicarme al mundo del arte. Ya pintaba, dibujaba, más nunca lo vi como una opción de vida, cómo artista me parecía absurdo: eso es para gente que tiene dinero y puede pagar su producción. Pero con el tiempo fui viendo como se movían las cosas en la escena y después por cosas personales me tuve que mover a Nueva Orleans y en Estados Unidos, como es otra tradición jurídica pues no podía trabajar de nada. Conocí a una mujer mexicana-americana que tenía una galería de arte mexicano, empecé a trabajar con ella, me metí a la academia de Bellas Artes de Nueva Orleans, entonces fue una cosa muy natural, muy de circunstancias y muy poco a poco. Hasta que volví a México y dije ‘bueno, lo que yo realmente quiero es ser artista, no abogada’. Todavía estuve trabajando en el PRD un tiempo pero con la primera vez que me dieron la beca de jóvenes creadores, fue el punto de partida para dedicarme como artista a mi producción y ver como si puedo sobrevivir de esto.

1. Instalación LAB Zona MACO

N: ¿Cómo crees que tu previa formación nutre o complementa tu trabajo como artista? 

AM: Actualmente creo que es una base bastante importante. Digo que ahora porque mi primer etapa como artista era una exploración bastante personal. Cosas hacía lo privado, el cuerpo, lo íntimo, estos temas que exploran normalmente las chicas cuando se inician en el arte. Incluso tenía una marca que se llamaba Amor Porno, pero me empezó a aburrir esa temática, me funcionó muy bien pero hubo un momento que me pareció que no había mucho más que explorar. Luego empecé a trabajar con Arcángel Constantini, con arte electrónico. En el momento en que me interesa trabajar con electrónica y con el bordado -que es lo que ya venía haciendo- de manera natural también empezaron a fluir estos discursos hacía lo social, el espacio público, y fue inevitable. También el bordado tiene de manera intrínseca como discursos sociales y culturales, y ya le metes el ingrediente de electrónica y espacio público. Mi contexto me ha afectado, vivo desde hace ocho años en el centro histórico y en calles como Motolinia y Regina hay unos talleres callejeros, como unas escuelas de oficios ambulantes, señoras que se ponen ahí y llegan otras y les pagan 30 pesos, les dan sus materiales y están ahí trabajando en la calle, ya sea bordado deshilado, tejido. Eso me llamó bastante la atención, y así fue como se empezó a gestar el proyecto de Maquila Región 4

N: ¿Cómo surge el proyecto Maquila Región 4?

AM:  La idea surge en el 2010, al ver a estas mujeres trabajando en la calle. Me empezó a llamar la atención trabajar en espacio público sin dejar de lado lo que venía haciendo, del bordado y la electrónica. Por la atracción natural que hubo al asistir a este artista, lo primero que veo son estos dibujos de electrónica, los PCBs y los esquemáticos. Fue el gancho hacia la electrónica porque mi trabajo va mucho hacía lo gráfico. Entonces, conjuntando todos estos ingredientes, apliqué para un apoyo que da la Secretaría de Cultura del Distrito Federal y fue el primer paso para crear el proyecto. Me dieron un pequeño apoyo para construir el carrito, obviamente lo que vemos ahora en Maquila Region 4 no fue previsto. Mi idea nada más era bordar con gente PCBs y punto. No había considerado en pagarles, no tenía esta concepción de trabajar más el concepto de las maquiladoras y los modelos de producción, fue poco a poco. Empecé en el Faro de Oriente en Iztapalapa, las primeras pruebas piloto, eran más gráficos, bordaban los PCBs con el hilo del mismo color de la manta, para hacer un ejercicio gráfico de ir trabajando e ir borrando ese imaginario tecnológico. Un ejercicio conceptual-gráfico. Pero fui investigando más y es cuando empiezo a sacar provecho de este antecedente que tengo como estudiante de leyes: investigar más, un giro de reflexión social, económica y un tanto política también. Estudiar los sistemas de producción, el taller cronometrado, cómo trabajan las bordadoras.

5. Maquila Región 4

Empecé a encontrar cosas interesantes, una chica una vez me cuestionaba por qué obligaba a la gente ha hacer lo que yo quería, por qué no dejaba que la gente bordara lo que quisiera, y pues yo le dije que esto era una maquila y las maquilas son así. Nada mas que bueno la idea es no violar derechos humanos. Me di cuenta que lo que estaba haciendo era recrear un fenómeno social, pero en un formato pequeño y al hacer eso estaba generando también investigación y una observación antropológica de una problemática. Se van repitiendo patrones en la maquiladora, en este caso en la falta de cultura laboral. La gente llega, firma el contrato, no lo lee, no checa el tiempo de entrada, muchas cosas que son delicadas. Yo podría darles a firmar algo que diga que no les voy a pagar y no se dan cuenta, y así hay muchas empresas piratas que engañan a la gente.

Ha sido también como un visualizador de ciertas problemáticas laborales y ha ido yendo a más poco a poco. Hasta ahorita lo único que implemente en la maquiladora es que los productos terminados, si fueran funcionales. No sólo ejercicios gráficos, sino que aterrizará en bordados funcionales con electrónica y que se les adjuntará un QR tejido a mano. Eso lo hacemos en el estudio, lleva siete días bordar un QR, y tiene la información del trabajador que hizo la pieza en la calle. También es como rescatar esta pieza escondida en los sistemas de producción que es el trabajador. Marcas como Zara, Nike, estos monstruos maquiladores de ropa, sabemos de muchos casos, violan los derechos humanos. Incluso llegan a prohibirle a los trabajadores entrar con una botella de agua, la gente  no puede tomar agua durante las 8 horas de trabajo para que no se levanten al baño. Eso sería una perdida para la compañía, tienen que estar cosiendo, cosiendo, cosiendo. Así, crear conciencia de la gente que hizo esta pieza, nosotros no hacemos conciencia de la gente que hizo estos tenis que compramos. En ese QR la gente lo escanea con su celular y puede ver la persona de iztapalapa que lo bordó, la foto de la persona, cuántas horas trabajó, cuanto se le pagó, su contrato y la posibilidad de contactar al trabajador.

 N: ¿Crees que Maquila Región 4 pueda evolucionar a algo más grande?

AM: Esa es mi fantasía sexual, eso mismo que me preguntas, me lo han preguntado hace año y medio los de Reforma, en diciembre del año pasado me lo preguntó gente de New York Times. Siempre les contesto lo mismo, mi fantasía es tener una red de maquiladoras operando por toda la periferia de la ciudad de México. Pero por más que busco ayuda, no es posible, ahorita Bancomer me dio un apoyo pero sólo es para visitar cuatro zonas y ya. Entonces crear una red de maquiladoras si necesitaría cierto dinero y ahorita en México no he encontrado un apoyo real. La gente interesada en la maquila viene de afuera, ahorita recibí un correo de una persona en Berlín que tiene un espacio de gadgets y quiere vender los productos de Maquila. El proyecto ganó también una mención honorífica en Ars Electrónica en Austria. Han pasado cosas muy importantes con un proyecto que se ha hecho con menos de cincuenta mil pesos, ya con lo del apoyo de Bancomer no he rebasado los 100mil pesos, y es muy poco para un proyecto de tres años. Bueno también es un poco el carácter del artista, yo soy muy independiente, no pertenezco a grupos, instituciones, digo el FONCA me ha llegado a apoyar pero volvemos a lo mismo; esto de las becas son apoyos que te duran un tiempo y punto. Cuando expones en museos no te pagan, es como que muy complicado esto de subsistir y pagar tu producción. Con Maquila ha sido bastante difícil y me encantaría tener una red de maquiladoras que operan, pero ya tomé la decisión de cerrar el proyecto en diciembre, porque estoy iniciando otro que se llama Yuca-tech.

4. Oaxa-tech

N: Nos puedes hablar un poco más sobre este nuevo proyecto.

AM: Estaré trabajando en la península de Yucatán, es muy similar a Maquila en cuanto a corte social y al tema de sociedad y tecnología. Yuca-tech está influenciado en algunos proyectos, con lo que estoy haciendo obviamente busco referentes, otros proyectos, otros artistas que están trabajando en la misma línea. Así conocí el trabajo de Superflex y su proyecto de ‘Little Sun’, me llamó mucho la atención ese proyecto en específico. Es un gadget fabricado para venderlo en el primer mundo y las personas que compran estos soles, están donando al mismo tiempo parte de un pequeño sol para gente de África que no tiene electricidad. Estos pequeños soles trabajan con una celda solar y una lámpara de LED y bueno, en términos generales ese es el proyecto de Olaf. Esta inquietud en trabajar con el sol, me llevó directamente a Yucatán. Yo le tengo mucho cariño al sureste del país porque viví un tiempo en Campeche, Villahermosa, y participé en proyectos en Yucatán y Chiapas. Creo que de ahí viene también un poco el gusto por lo textil.

Empecé a investigar más, me encantaba la idea de trabajar en una comunidad Maya en un proyecto sobre tecnología y sociedad. Cuando hablamos sobre tecnología nosotros pensamos siempre en innovaciones, o sea, en el hi-tech, pensamos en el iPad, en el iPhone, pero el concepto de tecnología es mucho más amplio y se amplifica también a las apropiaciones, a las aplicaciones emergentes o alternativas de técnicas y de tecnologías. Por ejemplo, últimamente ha estado sonando mucho el reportaje de botellas de pet que ponen en los techos y que funcionan como focos. Eso es un claro ejemplo, eso es tecnología muy funcional, está resolviendo un problema social y finalmente es una fibra óptica. Es una tecnología alternativa que la gente frente a ciertas necesidades, la crea, la aplica y en visión de este tipo de cosas empiezo a generar esta idea de Yuca-tech.

9. Yuca-tech

Crear un laboratorio de tecnología local, tecnología Maya. Este laboratorio es de tecnología comunitaria, ahorita ya tengo pensado donde lo voy a instalar, en una pequeña comunidad, la de las ruinas de Ake. Es una comunidad pequeña que ha vivido del henequén por mucho tiempo, de hecho gran parte del dinero de Yucatán vino del negocio del henequén. Entonces me dije, sería interesante hacer tecnología, pero contextualizando el elemento tecnológico con la historia, las costumbres y los usos de la gente de ahí. Partí también del henequén, de usar sus fibras orgánicas, de investigar el proceso de este y hacer piezas, gadgets tecnológicos low tech y que sean útiles a la comunidad. Generar celdas solares textiles, estoy investigando como lo haríamos: con mini celdas, entretejidas en telares de henequén que sea tecnología artesanal. También trabajar telares de henequén con fibra óptica, mezclar el low tech y el hi-tech de una manera artesanal. Esta empezando el proyecto y estoy buscando apoyos y digo, es complicado.

N: Sí, lo que se me hace interesante es el enfoque social que le estás dando a estos dos proyectos.

AM: De hecho, hasta ahorita, de los siete, ocho años que tengo de carrera como artista, hasta ahorita me siento contenta con lo que hago. Cómo que me siento convencida de lo que estoy haciendo. Obviamente, me falta mucha madurez, digo, tengo un camino largo todavía pero ya me siento convencida de lo que estoy haciendo.