Internet, el campo de batalla de los Cypherpunks

Cypherpunks 1

Para la sociedad moderna utilizar Internet es parte de su día a día. No podemos concebir a una persona que no sea parte de una red social o a un estudiante que no busque su tarea usando Google o Wikipedia. Es más, la frase “bendito Internet” es escuchada en prácticamente cualquier circunstancia. Pero no todo es miel sobre hojuelas y menos para los Cypherpunks.

A mediados de los años 80 varios investigadores de seguridad se dieron a la tarea de ver los pros y los contras de un Internet que crecía a pasos agigantados. Encontraron que muchas de las comunicaciones que tenían lugar en la red eran guardadas y analizadas por el gobierno para obtener de ellas datos de mercadeo e información relevante para la seguridad nacional. E-mails y salas de chat eran constantemente vigilados por fuerzas corporativas y por los mismos proveedores de servicios. La fuerza estaba centralizada.

Fue entonces que surge el movimiento Cypherpunk bajo las enseñanzas de los principales pioneros de la encriptación asimétrica: Whitfield Diffie y Martin Huellan. Este movimiento busca la privacidad en Internet a partir de medios criptográficos, donde el emisor y el receptor son las únicas personas que pueden saber el contenido del mensaje. Y es de esta manera como la lucha comienza.

Para inicios de la década de los 90 los Cypherpunks ya se habían consolidado como un movimiento mundial. Compuesto no sólo por hackers y crackers, también de usuarios que se preocupaban por mantener un medio seguro para su comunicación a partir de software libre, escrito por estudiantes de programación, maestros, O.N.G.s, activistas y básicamente cualquier internauta que tuviera el conocimiento suficiente para aportar algo a la causa.

julian-assange-cypherpunks

Herramientas para anonimizar IPs (Internet protocol) fueron puestas a disposición de la sociedad general, así como servicios de email que permitían encriptar mensajes salientes y entrantes. Programas de codificación criptográfica fueron colgados en foros y torrentes para el uso general. Incluso países de Europa, como Islandia y Finlandia, robustecieron sus leyes para protección de la privacidad de usuarios y garantizar que los proveedores de internet (ISP) no difundieran información confidencial. Todo parecía marchar a la perfección pero toparon con pared al ver que la propia sociedad no entendía el problema a fondo. ¿Para qué hacer uso de estas herramientas si no tengo nada que esconder?

En estos momentos el tema vuelve a estar en boca de todos. La problemática de WikiLeaks al filtrar y publicar información catalogada como “top secret” de cientos de países; el famoso “whistleblower” Eduard Snowden, que robó secretos de la NSA (National Security Agency); así como los juicios de hackers presuntamente asociados con Anonymous. Noticias de las cuales todos estamos empapados pues la comunicación fluye más que nunca. Lo que pasa en un extremo del mundo viaja a tal velocidad que es conocida por el mundo entero en cuestión de minutos.

Todo apunta al resurgimiento de los Cypherpunks, no como un movimiento que se opone al control corporativo y gubernamental de Internet, sino como una sociedad que entiende y se da a la tarea de luchar por sus derechos.

Cypherpunks 2