¿Qué arte crea un cyborg?

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‘Si la historia de la humanidad es la historia de una criatura que evoluciona de simio a ángel -o como Nietzsche decía, de bestia a superhombre- entonces, es de suponerse que en algún momento debemos convertirnos en máquinas’ -Erik Davids

Los hemos visto en los videojuegos, películas de ciencia ficción, historietas y literatura, los cyborgs son un concepto que siempre ha estado latente en nuestra cultura. Es 2013 y tenemos incluso una fundación que ayuda a la gente a convertirse en cyborgs, cada vez son más los individuos que integran a su cuerpo artefactos para mejorar su condición humana, las historias de ciencia ficción no estaban tan equivocadas.

Cyborg designa a un organismo compuesto de elementos orgánicos y dispositivos cibernéticos. A inicios de la década de los sesenta Manfred E. Clynes y Nathan S. Kline usaron el término Cyborg haciendo referencia a una ‘profunda relación entre el espacio ‘interior’ y ‘exterior’ humano, un puente entre la mente y la materia.’

Desde el punto de vista médico se distinguen dos tipos de cyborgs, aquellos que usan tecnologías restaurativas, para apoyar al cuerpo con funciones, órganos o miembros perdidos. Por el otro lado están aquellos humanos que complementan su cuerpo con tecnología para mejorar o incluso superar las habilidades normales de la condición humana. Esto puede ser una mejor visión, audición u órganos con mejor funcionamiento, nuestro cerebro enviando información directamente a la internet, audífonos o demás dispositivos integrados a nuestro cuerpo. La lista de posibilidades seguirá creciendo exponencialmente a la par de las tecnologías. Aquí cabe mencionar la diferencia entre un androide y un cyborg, es un organismo sintético creado a semejanza del hombre, comúnmente denominados robots; mientras un cyborg es un cuerpo primariamente biológico al que se le adhieren dispositivos cibernéticos. ¿Un humano mejorado o un ser perdiendo su humanidad?

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El arte siempre  refleja y se nutre del momento social e histórico que se vive (entiéndase aquí el arte que se alimenta del presente para crear algo del futuro). Por ende, esta transformación humana tendría que contar con sus expresiones artísticas ¿Pero de qué manera se están reflejando estos cambios en el arte?

Primero, tenemos que remontarnos a la cibernética, antes de que el término cyborg se acuñara. Norbert Wiener, matemático fundador de esta, menciona en su libro The Human Use of  Human Beings (El Uso Humano de Seres Humanos) “El trasfondo de la cibernética es la idea de que todos los controles y sistemas de comunicación, ya sean animales o máquinas, biológicos o tecnológicos, pueden ser descritos y entendidos usando el mismo lenguaje y conceptos.”

Algunos comenzaron a llamar artistas cyborg a aquellos que hacían uso de las nuevas tecnologías para sus creaciones, ya fuese del uso de la cibernética como una teoría de comunicación dentro de  sus trabajos, una metáfora o un modelo del proceso artístico que se usó para conseguir la pieza. Algunos lo han nombrado sólo como estéticas cibernéticas, ya que a pesar de usar a la tecnología, los trabajos nunca están directamente conectados a un ente cyborg. Mientras se definen ambos conceptos, ya existen un par de personajes totalmente conocidos como artistas cyborg, por hacer uso de su cuerpo e implantes para crear o ser parte de la pieza de arte. Dentro de esta nueva oleada de creadores podemos mencionar a Steven Mann, Neil Harbisson y Sterlac.

Steven Mann es llamado el padrino del arte cyborg, inspirando a otros a fusionar su cuerpo con la tecnología. A mediados de la década de los noventas se integró una cámara con la que ve al mundo proyectado desde su retina, esto le permite compartir su perspectiva inmediatamente a la internet ¿Les suena el parecido al Google Glass? Entre otros aportes, Mann desarrollo el HDR (high-dynamic-range imaging), un procesamiento de imágenes y fotografías que permiten mejorar el rango de luminancias entre las zonas más claras y oscuras, obteniendo una imagen muy similar a como la vemos con nuestros ojos.

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Neil Harbison es quizás el cyborg más famoso, y el primero en ser reconocido políticamente al permitirle portar su eyeborg en la fotografía del pasaporte. Él nació con una deficiencia genética, que limita su visión a blancos y negros, pero en el 2003, gracias a Adam Montandon, se le integró un artefacto que le permitía ver colores. El eyeborg le permite escuchar la frecuencia de los colores y con ello ‘colorear’ el mundo que lo rodea. Cada color tiene una frecuencia específica, él memoriza estas frecuencias y conforme las escucha va dando el color a su entorno. Con esta habilidad -que además pretende extender a rangos imperceptibles para el hombre como son los infrarrojos y ultravioletas- Neil pinta cuadros en base a lo que escucha.

Desde mi punto de vista y apegándonos a las definiciones de arte cyborg, Stelarc es el artista que más ha llevado al límite dichas prácticas. Famoso por anunciar que el cuerpo era obsoleto, el cuerpo debe derrotar siglos de prejuicios y empezar a considerarse como una estructura evolucionaría aumentada con las más disparatadas tecnologías, que sean más precisas, certeras y poderosas: El cuerpo carece de un diseño modular. La tecnología es lo que define al ser humano, es parte del ser humano, especialmente ahora viviendo en la era de la información.

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Con piezas que van desde implantarse una oreja en su brazo, un tercer brazo robótico y presentar una instalación dentro de su estómago, afirma que alcanzamos un segundo nivel de existencia donde el cuerpo se transforma en el objeto para experimentos físicos y técnicos en orden de descubrir sus limitaciones