
Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura,
Hambrientas, histéricas… desnudas
Finalmente tuve la oportunidad de ver la tan comentada cinta alrededor del mítico poema de Allen Ginsberg, la cual tuvo su estreno el pasado mes de enero dentro de la programación del Festival de Sundance causando reacciones totalmente opuestas. “Howl” es dirigida por la dupla integrada por Rob Epstein y Jeffrey Friedman quienes anteriormente han trabajo en interesantes cintas documentales como “The Celluloid Closet” o “Paragraph 75” por mencionar algunos.

Hoy, estos singulares realizadores adoptan el legendario poema de la autoría del “beat” Allen Ginsberg para presentarnos la relevancia de este texto en el contexto de su época y la perseverancia que tiene en la actualidad en lo que constituye una extraña mezcla cinematográfica que intercala la recreación del juicio al que se sometió la obra literaria por considerársele obsceno, la lectura del mismo texto a cargo de Allen Ginsberg (interpretado por James Franco) y una peculiar animación del poema.

“Howl” (“Aullido“) fácilmente podría considerarse el poema “beat” más popular de esa generación, sin embargo, en su momento fue etiquetado por la sociedad conservadora americana de los cincuentas como un texto transgresor y obsceno posteriormente sometido a un escandaloso juicio llevado por el conservador Juez Clayton Horn en donde fue diseccionado con la finalidad de corroborar que el material en cuestión era peligroso para la sociedad.

Lo único que se consiguió con tal acontecimiento fue lograr la popularidad de “Howl” y de su autor convirtiéndolos inmediatamente en mártires del conservadurismo de la era de “la cacería de brujas” del McCarthismo.

Imitando el estilo transgresor del mismo poema, Epstein y Friedman nos presentan un estilo cinematográfico quebrantador que combina tres formas y técnicas distintas intercaladas; digamos que “Howl” no es el típico docudrama que simplemente recrea los sucesos importantes alrededor de la figura de Ginsberg, pero tampoco se limita a ser el abstracto trabajo fílmico que utiliza la animación como elemento iliustrativo, se trata de un interesante híbrido de imágenes que celebran la creación de tan relevante texto.

Probablemente la parte menos experimental sea la misma recreación del juicio al poema actuado por conocidas personalidades como Jon Hamm (de la serie de “Mad Men“), Mary Louise Parker (“Weeds“) y Jeff Bridges por mencionar algunos… resultando en una puesta un poco artificiosa que transpira inverosimilitud desde el primer cuadro, a pesar de esto, “Howl” no pierde fuerza, gracias en parte a la apasionada interpretación que el joven actor James Franco realiza del legendario poeta. El carisma y la pasión con la que Franco inyecta a su personificación lo convierten en el motor esencial de la película, a pesar de que ésta cuenta con pietaje del real Ginsberg en una rara entrevista encontrada por ahí.

Me queda claro que “Howl” no es una película para todos, sin embargo, estoy seguro que quienes crecimos leyendo, una y otra vez, las líneas de Ginsberg encontraremos en la cinta una experiencia fílmica catártica que logra reivindicar nuestra fe en el poder de la cinematografía. En verdad se las recomiendo ampliamente.