DATA: Aphex Twin – Selected Ambient Works 85-92, la unión de dos mundos

El día de hoy comienza una nueva serie de entregas semanales dedicadas a la recopilación de información referente a la historia de la música electrónica: DATA. Desde los artistas que marcaron un estilo, lugares icónicos, hasta piezas de culto sobre la cultura de los sintetizadores. No hay un orden específico a seguir, simplemente se trata de compartir algunos de los momentos memorables dentro de esta historia.


(Hacienda: Casa de algunos de las primeras fiestas rave en Inglaterra)

Asi que comencemos por remontarnos a los principios de los años 90. Si bien el uso de los sintetizadores llevaba ya varios años de haberse convertido algo común dentro de la música, estamos hablando del momento en que estos no sólo eran parte de la estructura de una canción pop como podría ser Don’t You Want Me de The Human League, o incluso un Smooth Criminal del rey del pop. Una nueva corriente estaba entrando cada vez más dentro del gusto de la gente, de los ravers para ser específico. Y esta corriente se llamaba: Techno.

Por otro lado, productores como Brian Eno, Mike Oldfield, Jean Michel Jarre y Tomita –por mencionar algunos– ya comenzaban a definir un nuevo estilo. New Age para algunos, Chill Out para otros. En realidad todo se iba dirigiendo hacia un lado en particular: El Ambient.


(Jean Michel Jarre y su famosa arpa láser)

Dos mundos completamente diferentes, por un lado la fiesta, por el otro la intimidad y los paisajes serenos. Del lado de lo bailable se veía una amalgama y crecimiento de géneros. La gente realmente no se preocupaba si estaban escuchando techno, trance, happy hardcore u uplifting house. Ellos simplemente iban a la fiesta y lo que se escuchaba eran beats y melodías repetitivas. Todo en velocidades arriba de los 125 bpm, y todo obviamente hecho a base de sintetizadores y cajas de ritmos. Por su parte, en el lado sereno y para las horas del after teniamos sonidos etéreos, orgánicos, con pocos o nulos beats en ellos. La experimentación estaba presente pero la atención no era la mayor hacia este tipo de sonidos.

Es entonces cuando entra Richard D. James con su alias Aphex Twin y presenta al mundo el que sería su primer LP: Selected Ambient Works 85-92. Un disco para el cual el título de presentación podía significar una colección más de estos tracks etéreos y con beats a baja velocidad. Cuál sorpresa fue para el mundo al escuchar que este álbum era mucho más que eso.

Este disco representa una selección de trabajos de este polémico y extraño artista, parte de una dupla no lograda de gemelos (su hermano mayor murió al nacer) y con una mente un tanto diferente a la del resto de personas a su alrededor. Las piezas que se pueden escuchar rompen con el estigma de los sonidos orgánicos y la rítmica serena que caracterizaba a discos anteriores de ambient. Entonces, ¿estaba este disco pensado en la pista de baile? Tampoco es así. Aunque en la estructura de estas canciones se pueden encontrar por un lado los ya mencionados sonidos etéreos y relajados, también podemos encontrar una rítmica bastante clara y bailable, sin embargo no lo suficientemente energética como para ser tocada en los momentos más cruciales en una fiesta o rave.

Las construcciones melódicas avanzadas, usos de voces a manera de instrumentos o efectos, programación de baterías completamente diferente a los que se escuchaba en aquel entonces, y como toque personal, un sonido de muy baja calidad (se dice que estos tracks fueron grabados en un casette y de ahí tomados para su masterización) hacen que este disco se convierta en un icono, que incluso para muchas personas marca el inicio de lo que después se convertiría en todo un género o corriente, el IDM (Intelligent Dance Music).

Lanzado en el año de 1992 a través de la disquera belga Apollo (división de la ya historica R&S Records), casa de artistas como Cabaret Voltaire y DJ Krush, Selected Ambient Works 85-92 es una de las piezas clave en un momento dentro de la historia de la música donde escuchar electrónica sólo podía significar dos cosas: La fiesta o la relajación, y que llega a romper con el paradigma uniendo entonces a dos mundos musicales completamente distanciados por naturaleza. Sin duda una pieza que no puede faltar en la colección de todo aquel amante del sonido sintético.

Ptolemy” es la décima canción dentro del tracklist de este disco y representa perfectamente esta unión de sonidos. Disfutren, y de nuevo, no dejen de escuchar el disco completo.