Reseña: Atari Teenage Riot en México

El día de ayer, la ciudad de México fue sede de un evento fuera de este mundo. Atari Teenage Riot se presentó en el Lunario y he de decir que fue un acontecimiento que voló las mentes de todos los asistentes, y también voló uno que otro tímpano, pero ya llegaremos a ese punto más tarde.

Llegué al Lunario casi a las 9 en punto. Afuera ya se veía bastante gente congregada, la mayoría estaban esperando que llegara el resto de los amigos para acceder al foro. Crucé la seguridad y me dirigí hacia el lugar de los hechos. Me ubiqué en la parte de atrás, lo más cerca posible del sweet spot, ahí por donde está el ingeniero de sala, según yo para tener una perspectiva completa de los sucesos.

Poco a poco, pero de forma consistente, la gente comenzó a llenar el Lunario mientras Danny Yerna hacia lo propio, con una selección musical bastante ecléctica. Por ahí de las 9:30 ya se comenzaba a llenar el lugar y los motores estaban más que encendidos. Mientras el lugar se fue abarrotando, fue cuestión de algunos minutos para que el ambiente fuera de completa efervescencia.

La introducción de ATR comenzó y como era de esperarse, la multitud enloqueció. Aunque la banda todavía no aparecía en el escenario, el suspenso y la conmoción crecían, creando esa increíble tensión que se siente cuando algo grande se avecina. Por fin, ATR hizo acto de presencia en medio de ovaciones que alcanzaron niveles sonoros impresionantes. “Activate” fue el tema que desató la locura en el Lunario.

Saltos, gritos, euforia, desquiciamiento generalizado… Cosas así fueron las que imperaron durante toda la presentación. La energía que Alec Empire y compañía vertían en el escenario, era devuelta por la audiencia en igual magnitud. De principio a fin hubo una conexión increíble entre el escenario y la pista. No hubo ningún momento carente de energía, al contrario, mientras pasaba el tiempo parecía que el concierto podía durar horas y horas sin parar. Probablemente el único momento de relativa calma fue antes de que sonara “No Remorse”, pero después de ahí todos los momentos fueron climáticos.

Durante la presentación hubo de todo. Alec Empire bajó varias veces del escenario para estar cerca de los fans, la gente bailó, saltó y gritó hasta quedar sin fuerzas, el mensaje desafiante de ATR quedó sembrado en varias mentes jóvenes, la multitud enloqueció en repetidas ocasiones, nuestras cabezas fueron voladas y nuestros oídos reventados, es más, una pareja que estaba junto a mí, se la pasó romanceando de lo lindo. Gran concierto, en resumen. Por cierto, todos los asistentes podrán confirmar la sordera temporal posterior al concierto, el rango auditivo de varios de los que estuvimos ahí seguro quedó reducido a nada, pero la verdad, valió la pena.

Hay cosas en la vida que uno no puede pasar por alto, ir a un concierto de ATR es una de ellas. A pesar de las articulaciones destruidas y los tímpanos hechos pedazos, ATR dio un concierto demencial. Ya nos veremos en el próximo, pero para recordar un poco de lo ocurrido y hacer un recuento de los daños, aquí están algunas imágenes y videos del día de ayer extraídos de #ATRMX

¿El ruido es la respuesta? Después de ver a ATR, parece muy posible que sí…

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